- Córdoba, Argentina

El campo está ácido como el limón

Opinión - Jueves 28 febrero, 2019


martin-cabecera

 

El viaje en busca de inversiones y nuevos negocios del presidente Mauricio Macri por el continente asiático llegó a su fin la semana pasada. La comitiva pasó por India (1300 millones de habitantes), Vietnam (92 millones de habitantes), y Emiratos Arabes Unidos (10 millones de habitantes, uno de los países más ricos del mundo por su petróleo y gas). Alrededor de 85 empresas argentinas, la mayoría pymes, participaron de la ronda de negocios en India, y unas 60 estuvieron en Vietnam. En India se buscó ampliar la oferta de productos agrícolas de la Argentina que hoy está monopolizada casi exclusivamente en un 95% por la soja o el aceite de soja.

 

En Vietnam, Macri declaró en el Foro de Empresas Argentina/Vietnam que “Asia es la región que más puede ayudar a crecer en el comercio y las inversiones”, y resaltó en su discurso que “desde Argentina, hace poco más de tres años, emprendimos el camino de un cambio profundo, hacia una mayor responsabilidad. Empezando por la responsabilidad fiscal, con más empleo, reglas de juego claras, un Estado más eficiente y más cercano al sector privado para que, juntos, trabajemos en el desarrollo del país”. Estuvo acertado en que Asia es la región que más nos puede ayudar. Pero omitió decirle a los vietnamitas la verdad de la milanesa en la segunda parte del discurso. Tenemos la presión fiscal más alta de la historia, con una inflación interanual del 50%, el empleo privado cayó drásticamente, las reglas de juego no son claras, el Estado es deficiente y se aleja cada vez más del sector privado, en especial de muchas pymes que están bajando la persiana, ante la inoperancia de un Gobierno que convalida tasas altísimas, intereses usureros en la toma de créditos, y no ofrece herramientas de financiación para la inversión y la generación de oportunidades y fuentes de trabajo. En el país de la timba y la bicicleta financiera, los grandes ganadores del 2018 fueron los bancos. Y también le faltó informarles a los hermanos asiáticos, que en Argentina hay 163 impuestos, como para que no se sorprendan cuando decidan venir a invertir. Para colmo Vietnam es nuestro quinto socio comercial en el mundo y el segundo en Asia. La situación no ameritaba vender humo a miles de kilómetros, con un discurso totalmente alejado de la realidad, copiando algunas cadenas de Cristina cuando conducía el país. Al menos, pudimos concretar la exportación de limones y la promesa de que quizás ese intercambio se amplíe a otros tres cítricos (pomelo, naranja y mandarina). Pero en concreto, no hubo anuncios o proyectos viables en el corto plazo. A estas alturas, está clarito que los limones siempre salvan las misiones comerciales, y ya merecen un monumento.

 

Mientras Macri giraba por Asia, reapareció el ex presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, asegurando que en el campo hay “una decepción con el Presidente”, y afirmó que en los discursos presidenciales el Gobierno deja al sector “un poco olvidado”. “Sumado a las cargas impositivas tan grandes que tiene el campo, cuesta mucho levantar cabeza”, destacó Biolcati en declaraciones a Radio La Red. Para el dirigente rural, en el Ejecutivo Nacional “hay una enorme soberbia” y “se han cometido muchos errores no forzados y eso decepciona cuando se esperaba gente que conocía”. Y disparó: “Se han hecho cantidad de mesas de ganadería y lechería y no se resuelve absolutamente nada”. Además de Biolcati, ya son muchos los dirigentes y las entidades gremiales impulsadas por las bases, que están demostrando un fuerte descontento por las políticas económicas del Gobierno. Macri sabe que si la contienda electoral es con Cristina, gran parte del sector agropecuario, le renovará el apoyo pese al enojo generalizado. Pero si aparece una tercera opción electoral, el campo también puede ser su talón de Aquiles.



Tags: ,