- Córdoba, Argentina

Debate insuficiente para una nueva Ley de Semillas

Opinión - Jueves 29 noviembre, 2018


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La semana pasada se pospuso el tratamiento en Diputados de la actualización de la Ley de Semillas que data de 1973, que después de muchas idas y vueltas ya cuenta con un dictamen que debería  obtener media sanción en la Cámara Baja antes de fin de año. El debate parece haber sido insuficiente y es muy difícil encontrar a alguien que esté de acuerdo en todo. Por un lado, las empresas semilleras no ven en el proyecto ninguna garantía que las invite a invertir en las nuevas técnicas de mejoramiento. Y por el otro lado de los productores, también se oyen voces de insatisfacción y temor por el costo que tendrán las regalías.

 

Jorge Solmi, dirigente de Federación Agraria en Pergamino y especialista en la Ley de Semillas, ante los micrófonos del programa “Bichos de Campo”, comparó el proyecto aprobado en comisiones con un asado arrebatado. “No le dieron el tiempo que necesitaba, quedó crudo por dentro y quemado por fuera”, graficó. “Así como está, no vemos que sea una ley que venga a solucionar el problema de semillas, no va a servir para que los obtentores de biotecnología puedan cobrar como deben, para que el comercio pueda ser controlado, para que el INASE pueda controlar”.

 

La mayor preocupación de Solmi, justamente, pasa por la capacidad de acción real del Instituto Nacional de Semillas (INASE), el organismo que debería estar a cargo del control en todo el país pero que no cuenta con el presupuesto necesario. En rigor, es tal su indefensión que actualmente todos los controles para detectar la tecnología Intacta en soja se realizan por cuenta y orden de Monsanto, donde llegan los resultados de toda la red de análisis. En síntesis, el INASE está pintado.  “Hoy, de 3 pesos que el INASE recauda para el tesoro nacional le vuelve solo 1. Entonces el organismo está absolutamente inmovilizado porque no tiene recursos”, detalló el productor pergaminense, y remarcó que se debe devolver la autarquía y autonomía al instituto.

 

Otro punto crítico de la ley, según Solmi, es el artículo 27, que establece que los agricultores inscriptos en el Registro Nacional de la Agricultura Familiar (RENAF) y los que están encuadrados en la categoría de Micropyme, quedan exentos del pago de regalías para el Uso Propio de las semillas.

 

El productor explicó, en primer lugar, que en las últimas semanas era imposible inscribirse en el registro de Agricultura Familiar por Internet, y en segundo lugar, que el límite de facturación de 4,8 millones de pesos anuales que determina que una empresa es una Micropyme es muy bajo y no tiene en cuenta la diversidad de realidades que existen en el interior del país.

 

Por último, advirtió que él haría modificaciones al proyecto en lo que hace a las patentes, y comparó a las semillas con los autos, que al comprarlos ya incluyen el derecho de usar todos los inventos que traen incorporados sin volver a pagar por cada artefacto. Monsanto, que está en vías de desaparición debido a que fue adquirida por la alemana Bayer, seguirá aportando mucho dinero para financiar por lo menos por un año más los controles a la soja para detectar la posible presencia de su evento transgénico Intacta y eventualmente reclamar por las regalías a los productores que no hayan pagado esos derechos a la hora de comprar la semilla.

 

Y todo seguirá marchando así, hasta que la política local se ponga los pantalones largos y finalmente pueda consensuar una nueva Ley de Semillas.



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