- Córdoba, Argentina

COLONIA CAROYA – Dpto. Colón

Terra Camiare nace en la tierra que forjó el primer vino de América

Negocios - Martes 24 abril, 2018


“La idea era retomar esta tradición familiar y dejar nuestra marca como caroyenses”. Miguel Mizzau, titular del Grupo Agroempresa Argentina.

“La idea era retomar esta tradición familiar y dejar nuestra marca como caroyenses”. Miguel Mizzau, titular del Grupo Agroempresa Argentina.

 

La familia Mizzau recuperó la antigua Bodega Nanini, y está invirtiendo fuertemente en un mega proyecto vitivinícola, turístico, gastronómico y cultural.

 

En 2015 Grupo Agroempresa Argentina adquirió las históricas instalaciones que pertenecieron a la familia Nanini en Colonia Caroya, dando el  puntapié  inicial de lo que pretenden sea un gran proyecto de diseño, restauración y ampliación de la bodega.

 

El nombre “Terra Camiare” significa “tierra de comechingones”, haciendo alusión a los primeros vinos de América que salieron de esta zona, y también los nombres de los distintos varietales evocan al idioma comechingón. Cabe recordar que hace 400 años allí vio luz la Estancia Jesús María, de donde salió el primer vino del país, de la mano de los Jesuitas.

 

La bodega original data del año 1929 y perteneció a la Familia Nanini. La restauración ha respetado al máximo el estilo friulano. Hoy está equipada con moderna tecnología: barricas de roble francés y americano y huevos de cemento conviven con tanques de acero y fraccionadoras de última generación.

 

La filosofía de Terra Camiare es producir vinos de alta gama, como Viognier y Chardonnay, además de Syrah, Malbec, Cabernet Sauvignon y Tannat, provenientes de viñedos de Cruz del Eje, Quilino, Colonia Caroya, Calamuchita y Traslasierra.

 

Indama y Navira son las dos líneas de vinos que ya están en el mercado, y a futuro los propietarios quieren convertirse en la primera bodega integral de Córdoba, en el sentido de alcanzar excelencia en la elaboración de vinos provenientes de todos los terroir de la provincia.

 

La capacidad de producción es de 600 mil litros, pero hasta el momento se viene utilizando un tercio de esa capacidad.

 

Con el enólogo Gabriel Campana y la Ing. Agr. Daniela Mansilla, empezó todo el proceso en equipo, al que se sumó Juan Cruz Borsotti como gerente comercial, aportando en conjunto una joven mirada en la búsqueda renovar la vitivinicultura no sólo caroyense, sino también cordobesa.

 

En tres años, la bodega va por su tercera vendimia y, en este corto tiempo, lograron alzarse con dos medallas en el Concurso Internacional de Vinos y Licores “Vinus 2017” y Vinos sub 30 obteniendo 94 puntos en el Chardonnay. El “Navira” Malbec logró Medalla de Oro y el “Indama” Chardonnay, Plata. Ambos son cosecha 2016 y hace algunos meses que están en el mercado.

 

El mega proyecto contempla una inversión de 5 millones de dólares, y actualmente se encuentra con una avance del 90 por ciento, involucrando además de los viñedos y la bodega, un restaurante internacional, un wine bar, y un espacio cultural donde realizarán exposiciones de arte y diferentes eventos.

 

En el acto de inauguración realizado el pasado 22 de marzo en el predio de Santos Nobile (N) 505, estuvo el Diputado Nacional Martín Llaryora; el ministro de Agricultura y Ganadería, Sergio Busso; el director de la Agencia Córdoba Turismo, Julio Bañuelos; más intendentes de la zona y otras autoridades.

 

Tradición familiar

 

“Nací en Colonia Caroya, mi abuelo tenía una pequeña bodega y el abuelo de mi esposa también, venimos de dos familias que se dedicaron a los viñedos, así que la idea era retomar esta tradición familiar y dejar nuestra marca como caroyenses”, señaló a nuestro medio el empresario Miguel Mizzau, y agregó: “Nanini era una bodega importante, la manejaron unas tres generaciones de la familia, y luego tuve la suerte de poder adquirirla, y la refuncionalizamos con la tecnología actual para elaborar vinos”.

 

Mizzau está muy contento por haber podido repatriar al enólogo Gabriel Campana, quien fue el primero en sumarse en este gran proyecto. “Logramos finalizar el 90% de la obra, falta muy poco, lo que es restaurante y museo que estará terminado en unos 100 días y un salón de eventos, pero queríamos inaugurar la temporada productiva con la finalización de la vendimia, y con la salida a los mercados de los vinos Reserva”.

 

Respecto a la vendimia, Mizzau explicó: “Este fue un año inmejorable para la uva, la fruta excelente, con buena graduación, sin problemas de enfermedades. Tenemos un viñedo aquí en el predio de la bodega, otro viñedo propio en Quilino, y a su vez compramos uvas a productores locales, de Cruz del Eje y Traslasierra”. Para finalizar, hizo una reflexión sobre el boom de la soja en los comienzos del milenio que afectó a las chacras y quintas de la Colonia que producían uvas, frutas y verduras: “Fue una locura haber sembrado soja en estas pequeñas parcelas de la Colonia, no tiene sentido, son parcelas menores a 10 hectáreas, no es rentable, hay que hacer viñedos y horticultura, y darle valor agregado”.



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