- Córdoba, Argentina

MANFREDI – Córdoba

Silaje de maíz más energético

Información Técnica - Martes 26 julio, 2016


Atrasar el picado del maíz, puede transformarse en una decisión rentable.

Atrasar el picado del maíz, puede transformarse en una decisión rentable.

 

El ensayo realizado por el Ing. Ag. Pablo Cattani y técnicos de la EEA INTA Manfredi, indica cómo aumentar la eficiencia productiva, maximizando la cantidad de energía cosechada por hectárea, sin necesidad de aumentar la superficie sembrada.

 

El silaje de maíz es una de las tecnologías que revolucionó la producción de carne y leche en nuestro país, debido principalmente a su alta producción y calidad -por el alto contenido de grano- que lo transformó en el recurso de mayor importancia en la planificación forrajera de los establecimientos ganaderos. En busca de una mayor eficiencia productiva, en las últimas décadas, Argentina produjo una gran evolución de la superficie destinada a este forraje conservado, incrementado su participación en las dietas de un 15 a un 40 % y su tiempo de uso de 6 meses, para cubrir baches de producción estacional de forrajes, se extendió a todo el año.

 

Tradicionalmente se ha considerado que el momento óptimo de picado de maíz se produce cuando el grano presenta entre ½ y ¼ de endosperma líquido, ya que se correlaciona este estado con un nivel de materia seca de la planta cercano al 35 %, a la vez que se considera que en esta etapa hay un buen equilibrio entre el alto grado de concentración de almidón que presentan los grano y la facilidad para ser partido por efecto mecánico de la picadora. Este concepto surgió en los años ´90 cuando se comenzó a trabajar con el picado de precisión, fundamentalmente con máquinas de arrastre, en las que se intentaba logar un mayor aprovechamiento del grano en el rumen del animal. Por esto se requería que los granos no presenten un endosperma duro, ya que no se utilizaban procesadores de granos. A su vez, se buscaba no exceder esos niveles de MS, dado que con el tamaño y la uniformidad de picado que se lograba no era tan preciso como en la actualidad, lo que dificultaba alcanzar una buena densidad en el silo a medida que se superaba valores mayores al 35 % de MS.

 

Trabajos realizados por INTA TecnoForrajes junto a asesores privados, han demostrado que con la tecnología que presentan las máquinas picadoras en la actualidad respecto al tamaño y uniformidad de picado, sumado al trabajo que realizan los procesadores de granos, es posible trabajar sobre cultivos con estado de madurez más avanzados, cercanos al 40 % de MS, y con granos que presenten un endosperma más ceroso.

 

En base a esto, se desarrolló un ensayo con el objetivo de determinar cómo evoluciona la digestibilidad de la planta entera de maíz durante toda la ventana de picado, desde 30 % hasta 42 % de MS. El ensayo se llevó a cabo durante los meses de abril y mayo de 2015 en la EEA INTA Manfredi, sobre un cultivo de maíz sembrado el día 5 de enero del mismo año. Los muestreos se llevaron a cabo cuando las plantas enteras de maíz presentaban 30; 32,5; 35; 37,5; 40 y 42,5 % de MS, donde no sólo se determinó el porcentaje de materia seca que poseía la planta entera en ese estadio, sino que también se estableció el porcentaje de materia seca de la espiga y del resto de la planta sin espiga, también conocido como stover o parte vegetativa. En cada uno de los muestreos realizados se tomaron muestras que se enviaron al Laboratorio de Calidad de Forrajes del INTA Rafaela para determinar porcentaje de Fibra de Detergente Ácido y Almidón, tanto de la espiga como del resto de la planta (stover). Una vez conocidos los resultados de laboratorio se estimó digestibilidad teórica mediante fórmula, determinando la misma para la planta entera y para cada uno de sus componentes (espiga y stover). Los resultados indican que a medida que avanza el porcentaje de materia seca, la digestibilidad de la planta entera de maíz observa un incremento sostenido, pasando de 65 % a 69 % durante todo el periodo evaluado (desde 30 % MS hasta 42 % MS). A medida que la ventana de picado avanza hacia el 40 % de MS, se produce una constante caída de la FDA y un incremento del almidón en la espiga. Esto nos indica claramente que a medida que avanza el porcentaje de MS, se incrementa la oferta de energía (Mcal EM/kg MS) por el aporte de almidón que hacen los granos.

 

A partir de estos resultados se puede indicar que picando en estadios más avanzados, es posible incrementar la energía de las dietas sin la necesidad de aumentar la proporción de grano extra incorporado a las mismas, aumentando directamente el aporte de energía ofrecido por el silaje utilizado.

 

Más cantidad y calidad de forraje, significa mayor producción de carne

 

Analizando económicamente la viabilidad de aplicación de esta tecnología de silaje seco, si se tiene en cuenta el incremento de MS que llega a la boca de los animales sumado a la factibilidad y facilidad de consumo de este forraje, el aumento en el contenido de MS del 30 % al 42 %, arrojaría el resultado que detallamos a continuación. Considerando un caso de 40 hectáreas con un rendimiento de 25.000 kg de MV/Ha picadas al 30 % de MS, arrojan 300.000 kg de forraje con 2,34 Mcal EM/kg/MS y un potencial de producción de 37.950 kg de carne con ese forraje. Si el momento de cosecha, en cambio, se lleva a 42 % de MS, se obtendrán 420.000 kg/MS con más energía por acumulación de almidón en grano y más digestibilidad, 2,49 Mcal/kg/MS, con lo que el potencial de producción se incrementa a 56.500 kg de carne con ese forraje. Este diferencial de cantidad más calidad de forraje, arroja una diferencia de potencial de producción de 463 kg de carne por hectárea.

 

Si bien la estimación de energía disponible para producción se incrementa cuando se avanza en el estadio de madurez del cultivo y este dato es irrefutable como lo demuestran los ensayos realizados, es probable que el incremento de MS/Ha no sea siempre lineal, pero nunca quedan dudas de la ventaja en términos energéticos.

De esta manera, si se toma un rinde promedio total de 8.750 kg MS/Ha (25.000 kg/MV con 35 % MS), la ventaja de cosechar tardíamente nos da una diferencia de 0,15 Mcal EM/kg MS Dig, lo que a simple vista parece insignificante pero que en términos productivos arroja una diferencia de 70 Kg carne/ha/año adicionales solamente por el incremento energético por Kg de MS cosechada por hectárea.

 

Aún con una cuantificación económica reducida o con un año en donde los cultivos solamente incrementen energía y no MS por hectárea, la conveniencia de demorar el momento de picado es indiscutible por dos razones: -Se necesita menos kg de silaje para producir la misma cantidad de Kg de carne/ha – Se necesita menos kg de grano extra aportados para alcanzar la misma proporción energética en las dietas elaboradas a base de silajes cosechados en estadios avanzados de maduración.

 

Si bien existen índices variables en el cobro del servicio de picado de forrajes, existe un porcentaje importante del costo que es fijo por hectárea y no depende de los kilos de materia seca cosechada, por lo que incrementado el índice de MS, se pueden reducir en parte los costos de confección del silaje y en consecuencia de la ración suministrada.

 

Autores: Ing. Agr. Pablo Cattani (Asesor Privado), Ing. Agr. Federico Sánchez (INTA Manfredi) e Ing. Agr. Gastón Urrets Zavalía (INTA Manfredi) Análisis de Laboratorio: Ing. Agr. Mónica Gaggiotti (INTA Rafaela). Consultas: cattani.pablo@gmail.com



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