- Córdoba, Argentina

LA TORDILLA – Dpto. San Justo

Patriarca va dejando su marca en la cuenca tambera del noreste

Agro - Jueves 28 marzo, 2019


El Ing. Nicolás Cioffi junto al productor Claudio Miretti

El Ing. Nicolás Cioffi junto al productor Claudio Miretti

 

El cultivar del semillero Oscar Pemán expresó gran capacidad de rebrote, adaptación y plasticidad en el establecimiento mixto de la familia Miretti, que buscaba calidad y rendimiento para las reservas forrajeras que necesitan sus 2 mil vacas.

 

Mediante un tramo asfaltado de 28 km, la Ruta Provincial E-52 une hacia el norte, la ciudad de Arroyito con La Tordilla, una localidad cercana a los 1500 habitantes. Además, la traza de la ruta asfaltada continúa otros 23 km hasta Toro Pujio. Y en breve se completará otro tramo asfaltado para llegar a La Para, con el objetivo de unir definitivamente  las rutas 17 y 19, mediante la E-52.

 

Junto al Ing. Ag. Nicolás Cioffi de Enna Agroinsumos (Río 1º) y el productor Claudio Miretti, nuestro medio recorrió los lotes destinados a la reina de las forrajeras, en  los bajos del Establecimiento de Elvio Miretti, ubicado en cercanías de La Tordilla. Después de la recorrida, la conversación continuó con un desayuno bien campero, donde no faltó café, mate cocido, salame, bondiola, manteca y dulce.

 

Elvio no pudo participar de la reunión, y con 70 años, pero con espíritu inquieto, estaba rastrillando la alfalfas. También se encontraba ocupado en otras tareas el hermano de Claudio, pero se acercó a la mesa Ana Moretti, la mujer de esta familia tambera, que es la encargada de ordenar los números de la empresa.

 

Los Miretti trabajan unas 2 mil has, tienen 2 mil vacas en ordeñe en un solo tambo dividido en tres partes. Gran parte de la agricultura destinada al consumo del tambo la llevan adelante en el campo de La Tordilla, donde el maíz es para silo, y la alfalfa es reserva de fibra para todo el año. A través de otra sociedad familiar confeccionan sus propios megafardos, rollos, silos y hacen tareas de picado.

 

“La alfalfa se utiliza mayormente para las vacas de producción, y el 55% de la dieta se divide en silo de maíz, silo de alfalfa, y 3 kg de megafardo, y el 45% restante es expeller de soja, gluten, y maíz molido”, explica Claudio Miretti. El promedio individual de las vacas en la época pico alcanza los 33 litros, y en el verano baja a 23 litros, por las condiciones del tiempo y porque los animales se secan para parir desde abril y mayo en adelante. El año pasado el promedio anual lo cerraron en 27, 5 litros/vaca.

 

“Podemos ir mejorando más el confort de la vaca, estamos estabulando solo una parte en galpones, nos gustaría hacerlo más rápido pero los créditos son caros y vamos despacito. Si tuviéramos todas las vacas abajo del galpón estaríamos 3 ó 4 litros más arriba en el promedio anual”, comenta Claudio y agrega: “Hace 15 años que anotamos las precipitaciones anuales, y nunca tuvimos un enero tan llovedor como el de este año, y la humedad complica bastante a las vacas, aunque el tambo lo tenemos en un campo de La Quemada (20 km de Tránsito al norte, cerca de Colonia Las 4 Esquinas, un epicentro de pymes queseras), es un lugar más seco y con menos lluvias que en el campo donde tenemos las alfalfas”.

 

Los Miretti desde hace 20 años entregan la producción de leche a Saputo (Molfino). En ese momento, tomó la posta Ana y dijo: “Hubo una mejora en el precio pagado, pero se movió el dólar de nuevo, y quedamos otra vez atrasados. Nosotros cobramos $10,80 en el mes de febrero, aunque los tamberos deberíamos tener un precio de $12,50. De abril hasta ahora perdimos muchos millones de pesos por la diferencia de precio y aumento del dólar. Necesitamos cobrar sí o sí todos los meses, porque el movimiento del tambo es muy grande, y la empresa a la que le entregamos la leche siempre nos cumplió, así que no pensamos salir de ella por más que nos llamen de otras empresas ofreciéndonos mejor precio”.

 

La confianza es uno de los secretos del negocio agropecuario, que permite relaciones fluidas entre productores y proveedores. Y el resultado son los logros técnicos a campo, aquellos que mejoran la estrategia agronómica de un establecimiento, y también la  rentabilidad en el bolsillo del productor.

 

“Este año hicimos 630 has. de alfalfa en el bajo del campo pegado al pueblo, donde tenemos la napa a medio metro, y todo está destinado a picado, rollos y megafardos, es de uso propio, e incluso hay veces que tuvimos que comprar a terceros. La alfalfa Patriarca provista por el semillero Pemán a través de Enna, la sembramos en mayo pasado, y no recibió lluvias hasta septiembre. Le preparamos una buena cama en siembra, pero no fertilizamos, y tiramos 14 kg de semillas por hectárea. En el lote hay un cultivar Monarca, un cultivar australiano económico y la Patriarca Grado 9. Con ésta última ya vamos por el cuarto corte, y todo fue a silo, y lo increíble de esta alfalfa es que siempre le saca 10 cm más  de altura a las otras alfas, tiene más hojas y rinde más”, relató Miretti.

 

A su turno, el Ing. Cioffi como titular de Enna y distribuidor de Pemán, acotó: “Patriarca grado 9 es una alfalfa que saca mayor número de tallos, más finos, entonces ocupa más superficie, y retiene más hojas de abajo hacia arriba. El semillero ubicado en Sinsacate apunta a la calidad, sin depreciar el rendimiento, y el cultivar se adapta muy bien a esta zona tambera y ganadera, sumado a que sanitariamente se comportó muy bien”.



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