- Córdoba, Argentina

MARULL – Dpto. San Justo

Mayor confort del animal es sinónimo de mayor producción lechera

Agro - Jueves 27 diciembre, 2018


Los productores Germán y Pepe Vayra escoltan al industrial Norberto Garrone (FNG) en el Est. Mar Ger ubicado al sur de Marull, Dpto. San Justo.

Los productores Germán y Pepe Vayra escoltan al industrial Norberto Garrone (FNG) en el Est. Mar Ger ubicado al sur de Marull, Dpto. San Justo.

 

Con la consigna de producir más en el menor espacio posible, los Vayra apuestan al encierre total de sus vacas bajo el sistema Drylot. La pista de alimentación juega un rol fundamental para lograr altísimas producciones individuales, sobre todo en los duros veranos.

 

Las estructuras de las pistas de alimentación ya son parte del paisaje en la cuenca marulense. En el caso del Est. Mar-Ger de Pepe Vayra y su hijo Germán, comenzaron con el encierre en 2010. La construcción de la primera pista a cielo abierto colaboró con el confort animal, pero provocaba caídas de producción por las altas temperaturas. La cuestión mejoró con una cobertura de zinc, un sistema de aspersión y ventiladores, y así lograron entre octubre y marzo, un 15% más de producción.

 

Allí se dieron cuenta de que el costo de la alimentación era importante, pero lo es más la recuperación en el aprovechamiento del animal , y con la media sombra no alcanza.

 

“En este campo arrancó mi abuelo, siguió mi padre, así que soy la tercera generación. Hace unos diez años comenzamos con la intensificación, y hace tres años que logramos unificar los dos tambos en uno, para bajar costos y producir lo mejor posible”, relata Germán Vayra en compañía de su padre Pepe. Y continúa: “El sistema Drylot lo vimos en otros países, analizamos lo que podíamos sumar al sistema nuestro, y lo decidimos implementar en conjunto con los profesionales. Tener en su momento los dos tambos divididos nos permitió saber que había una diferencia importante en producción, entonces decidimos hacer el otro Drylot para tener todas las vacas en un mismo sistema”.

 

En Mar-Ger cuentan con 510 vacas en ordeñe, aunque en poco tiempo se acercarán a las 700 vacas en ordeñe, el promedio es de 34 lts/vaca/año (17 mil litros de leche por día),  con  genética de Juan Debernardi, todo bajo  inseminación artificial.

 

La alimentación juega un rol clave en estos sistemas de encierre total. “Priorizamos hacer silajes para no tener que salir a buscar la materia verde fuera del establecimiento, y a medida que logramos eso el maíz va quedando para consumo de tambo y la soja para intercambiar por expeller,  y el resto de los subproductos se compran, no hacemos nada de pasturas, las vacas están siempre encerradas, no salen a pastorear”, apunta el joven productor.

 

El sistema Drylot marca la diferencia de litros en el verano, por eso era necesaria una nueva pista de alimentación  fabricada por la firma FNG de Porteña. “Confiamos mucho en las estructuras de FNG, son muy seguras, hace bastante que trabajamos con Norberto Garrone, aquí hizo todos los tinglados, silos, la calle de alimentación, el tambo, y esta nueva pista de alimentación que arranca este verano, además esta inversión es gracias a la financiación de FNG que nos dio una gran mano para hacerlo”, señala Germán.

 

Finalmente Vayra reflexiona: “No es sencillo hacer lechería, pero estamos enfocados, y le ponemos todo para seguir en el sistema, los números están difíciles, la base de alimentación es muy costosa, estamos yendo un poco a pérdida, ni siquiera empatamos, nos quedamos en 23 centavos de dólar cuando deberíamos estar en los 30 centavos de dólar, pero le buscamos la vuelta accediendo a líneas de crédito accesibles, y a la ayuda de proveedores como Garrone”.

 

Por su lado, Norberto Garrone, titular de FNG (Porteña), comentó durante la recorrida a campo: “Estamos mostrando con orgullo lo que hicimos en este establecimiento, hace muchos años que trabajamos con la familia Vayra, hicimos los silos, mecanizaciones, luego seguimos con un patio de comida en 2010, un tambo nuevo hace dos  años, y ahora este nuevo patio de comida que tiene 100 mts de largo x 15 mts de ancho, que está próximo a inaugurarse. Es una estructura de alma llena, tubular, empotrada a 1,40 mts, calculado todo con software, una construcción sencilla pero muy fuerte, con la particularidad del techo semiabierto al medio para la circulación del aire y para que pueda entrar el sol justo en el lugar donde no van los animales, incluso el agua de lluvia hace la limpieza, y por eso la pendiente del piso. Uno viaja, observa y va buscando alternativas en materia de diseño, estoy convencido de que ésta es la estructura del futuro, falta que se den las condiciones financieras porque ahora es imposible, aquí no se puede improvisar, tanto para grandes tambos como para feedlot necesitamos infraestructura de primer nivel para seguir exportando carne y lácteos”.  Y aclara: “Esta obra la financiamos desde FNG porque confiamos en los Vayra, y creíamos que este proyecto no debía pararse. Es un desafío para nosotros, como cuando hicimos la obra para los robots de ordeño DeLaval en Col. Dos Hermanos, pero está claro que en un país normal la financiación tiene que salir de los bancos”.



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